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Con ocasión del paseo que dedicamos en su día a la figura de Adolfo Suárez recordábamos aquella frase de Julio Camba en la que señalaba cómo en España normalmente hay que esperar a fallecer para que uno vea sus méritos y virtudes reconocidos por un consenso general.

Como toda regla, esta tiene sus excepciones. Y una de ellas es el protagonista de nuestro paseo de hoy, un hombre machadianamente bueno que nos dejó hace unos días y que sí pudo sentir en vida todo el afecto y reconocimiento que concitaba a su alrededor. Una de esas (muy) escasas personas de las que nunca has oído hablar mal a nadie y en las que la palabra bonhomía encuentra todo el significado que le atribuye el diccionario de la RAE.

Y es que a este doctor ingeniero de Minas, cuya vida estuvo enmarcada por una pasión —su familia— y una vocación —la enseñanza, que comenzó a practicar siendo aún estudiante y que con el tiempo le llevaría a ser durante «quince años, mes arriba, mes abajo», como diría él, director de la Escuela Técnica de Minas de Torrelavega—, bien podría aplicársele aquella máxima de Gustav Mahler: «Solo hay una educación y es el ejemplo».

El paseo «diccionaril» de hoy quiere rendirle un modesto homenaje de gratitud y cariño —el paseante tuvo la fortuna de pertenecer durante algún tiempo a su entorno— y nada mejor para ello que recorrer cinco palabras relacionadas con algunas de las aficiones con las que tanto disfrutó a lo largo de los años.

filatelia.- El DLE la define como el estudio y coleccionismo, por afición, de sellos de correros. También se llama así al establecimiento dedicado a la compraventa de esos sellos cuando tienen algún valor y de otros artículos de filatelia (pinzas, catálogos, lupas, álbumes…). Llegó al español desde el francés philatélie, de philo- ‘filo-‘ (‘amigo’, ‘amante de’) y el griego atéleia ‘exención de impuestos’, pues el sello indicaba que el envío debía realizarse sin más cobros, lo que eximía al destinatario de tener que pagar al recibirlo, como ocurría antes. Es una de esas palabras de las que conocemos su origen de manera fidedigna: fue acuñada por Gustave Herpin, uno de los primeros coleccionistas franceses de sellos, en un artículo publicado en el número de noviembre de 1864 de la revista Le collectioneur des timbres-postes. En algunos diccionarios de uso encontramos también la voz filatelismo, con el mismo significado que filatelia. La persona que la practica recibe los nombres de filatélico o filatelista.

saboneta.- Reloj de bolsillo cuya esfera, protegida por bisel y cristal, está cubierta por  una tapa metálica que los preserva del polvo, arañazos y otros posibles daños. Esa tapa se abre mediante un mecanismo de resorte que se activa con un botón, generalmente situado en la corona. Esta, al igual que la anilla de suspensión pueden encontrarse tanto en la posición de las 3 como en la de las 12, mientras que la bisagra de la tapa estará colocada a las 9 o a las 6 respectivamente. El DLE indica que el nombre procede del francés savonnette ‘jaboncillo’, lo que encuentra explicación en la similitud de la forma de este tipo de reloj con la de una cajita redonda de jabón. A pesar de que la RAE ya hacía referencia a ese origen en la edición de 1884, desde 1899 hasta 1992 el diccionario académico lo situaba en la voz italiana savonnetta; de Savona, ciudad de Italia donde se habrían fabricado por vez primera relojes con tapa sobre la esfera, lo que luego descartó.

colombofilia.- Del latín columba ‘paloma’ y el elemento compositivo —filia ‘afición, simpatía, o tendencia´. Se llama así tanto a la cría y el adiestramiento de palomas mensajeras como al conjunto de técnicas y conocimientos relativos a ello. Cuando el Diccionario de la lengua española incorporó este término en la edición de 1984 añadió a la definición de esta actividad un matiz deportivo que ya no recoge. La persona que se dedica a ello recibe el nombre de colombófilo, vocablo que alcanzó el reconocimiento académico ya en 1925 como sinónimo de palomero en su acepción de persona aficionada a la cría de estas aves. El paseante, como seguramente muchos miembros de su generación, descubrió esta palabra en su infancia gracias a los tebeos, pues el padre de los gemelos Zipi y Zape, protagonistas de una de las historietas más populares de la época en España, don Pantuflo Zapatilla, era catedrático de Numismática, Filatelia y Colombofilia.

vitola.- Su acepción más extendida hoy es la de un anillo de papel, usualmente de colores y dibujos vistosos, que rodea a un cigarro puro. Pero no es la única. Sirve asimismo para denominar el modelo de esos mismos cigarros puros según su longitud, configuración o grosor (en Honduras también a un anillo metálico que sirve para calibrar ese grosor); a una plantilla para calibrar balas de cañón o de fusil; a una regla de hierro para medir las vasijas en las bodegas o a una que se emplea en marina en la que se señalan las medidas de los herrajes necesarios para construir un barco. También hace referencia a la traza o el aspecto de una persona o una cosa y además, en algunos lugares, a la distinción o clase de alguna persona. En el periodismo deportivo es corriente encontrarse con la locución «vitola de favorito». La etimología de este término es incierta. Corominas considera verosímil que se incorporara a nuestro idioma desde el portugués, donde, con la forma bitola, se registra mucho antes. La afición a coleccionar vitolas de puros se conoce como vitolfilia (palabra que no cuenta con el aval de la RAE).

escopeta.- Arma de fuego portátil de uno o dos cañones largos que dispara cartuchos o perdigones. Destinada especialmente a la caza, se emplea también en competiciones de tiro al plato y al pichón. Se llama igualmente así a quien caza o tira con ella —aquel que tiene la caza como oficio es una escopeta negra—. Deriva del italiano schioppetto, diminutivo de schiòppo, con el mismo significado, propiamente ‘explosión, estallido’, procedente del latín scloppus ‘estallido que se produce con un dedo dentro de la boca’, de origen onomatopéyico. Forma parte de diversas locuciones, como estar con la escopeta cargada, es decir, en actitud hostil o verbalmente agresiva –por lo que cargarle a alguien la escopeta es indisponerle contra algo o alguien— ; aquí te quiero, o aquí te quiero ver, escopeta, que hace referencia a una situación en la que hay que superar una dificultad o salir de una situación complicada; tirar los pájaros a las escopetas, que da a entender que no es conveniente tratar de dirigir a otros de mayor saber y experiencia o fallar más que una escopeta de feria, con el sentido de fallar mucho o de no funcionar correctamente un aparato.

 

La cita de hoy

«Nobilitas morum plus ornat quam genitorum»

«La nobleza de carácter honra más que la de los padres».

Aforismo medieval.

 

El reto de la semana

¿En qué parte de un barco habría sido lógico leer nuestro paseo de hoy teniendo en cuenta quién es su protagonista?

(La respuesta, como siempre, en la página ‘Los retos’)