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En la escena final de la serie de Televisión Española Águila Roja,  Satur, el criado del protagonista trasunto del quijotesco Sancho Panza, afirma que si algo ha aprendido es que todas las épocas necesitan un héroe. Y de héroes y heroicidad sabe mucho el protagonista de nuestro paseo de hoy: el longevo -esta misma semana ha cumplido cien años- Kirk Douglas.

Por una parte, debido a algunos de los papeles que interpretó en sus películas. Pero es que además este hijo de pobres inmigrantes rusos –El hijo del trapero es el nombre que dio a sus memorias- de ascendencia judía, cuyo verdadero nombre es Issur Danielovitch Demsky ha sabido -para quien esto escribe- comportarse  también en su vida real como alguno de esos personajes, como cuando tuvo el coraje de contratar como guionista para escribir Espartaco a Donald Trumbo, quien se había visto obligado a trabajar ocultando su identidad durante varios años debido a la caza de brujas emprendida por el senador McCarthy, y contribuir así a terminar con las listas negras, un episodio vergonzoso en la historia estadounidense.

Proyectemos en la gran pantalla de nuestro paseo de hoy cinco palabras que encontramos en los títulos -los que llevaron en España, que ya sabemos que las traducciones al respecto no resultan siempre precisamente fiables- de quien es una leyenda viva del cine, una de las dos estrellas, con Olivia de Havilland, que quedan de la edad dorada de Hollywood.

vikingo.- Miembro de los pueblos navegantes originarios de Escandinavia que entre finales del siglo VII y mediados del XI combatieron, saquearon, exploraron y comerciaron en grandes zonas de Europa -y otros lugares, habiendo llegado hasta las costas americanas-. Del inglés viking -forma en que lo empleaba Jorge Luis Borges, como podemos leer en Discusión o en El otro– que a su vez procede del nórdico víkingr, de origen discutido, aunque se relaciona con vikr ‘cala, ensenada pequeña’, que haría alusión a los lugares en que gustaban de tender sus emboscadas o a su procedencia de tierra de fiordos. Otra teoría lo hace derivar del inglés antiguo o anglosajón wīc ‘campamento’ -relacionado con el latín vicus ‘pueblo, asentamiento’- en referencia a los que, de manera más o menos permanente, establecían durante sus incursiones. Por metonimia se emplea hoy para referirse coloquialmente a los naturales de los países escandinavos. En España es uno de los apelativos que reciben los seguidores del club de fútbol Real Madrid.

titán.-  Del latín Titan, y este del griego Titán. Los titanes y titánides eran hijos -doce en total: seis hijos y seis hijas- de Urano, el Cielo, y de Gea, la Tierra. Se predica de alguien que destaca en algún aspecto, como poseer una fuerza excepcional, por ejemplo. Es también el nombre de una grúa enorme empleada para mover grandes pesos.  La expresión un trabajo de titanes hace referencia a un empeño cuya realización implica un gran esfuerzo. Con ese mismo origen el DLE recoge también el adjetivo titánico, que califica algo con ese sentido de excesivo, desmesurado, así como titanio, un metal gris muy duro, de propiedades físicas similares a las del acero. Fue bautizado así por M. H. Klaproth, el principal químico de su tiempo en Alemania, quien ya había descubierto y puesto nombre al uranio, en honor de Urano. Titán es el nombre del mayor de los satélites de Júpiter y de la Sinfonía nº 1 de Gustav Mahler, llamada así -aunque no basada en ella- por la novela homónima del escritor alemán conocido como Jean Paul.

horca.- También proveniente del latín, en este caso de furca ‘horca del labrador’ –apero formado por un palo que remata en dos o más púas. Estructura formada por uno o dos palos verticales sujetos al suelo y otro horizontal usado para dar muerte a un reo colgándolo por el cuello. En España este método de ejecución fue abolido por Fernando VII en 1832, siendo sustituido por el ‘más humano’ del garrote. Históricamente se llamó señor de horca y cuchillo a aquel que en la época feudal tenía capacidad de castigar hasta con la pena de muerte; hoy se emplea para referirse a alguien que manda con mucha autoridad. La locución pasar por las horcas caudinas, con el significado de tener que someterse indefectiblemente a algo que no se quiere, con la correspondiente vergüenza por hacerlo, tiene su origen en la humillación infligida por los samnitas a los romanos tras la batalla del mismo nombre librada en 321 a. C.: tras su rendición, para ser liberados debían pasar por debajo de una lanza dispuesta horizontalmente sobre otras dos clavadas en el suelo, lo que los obligaba a agacharse e inclinar la cabeza.

blindado.- Adjetivo que procede del participio del verbo blindar –proteger algo exteriormente, especialmente con planchas metálicas-. Este proviene del francés blinder, que lo tomó del alemán blenden ‘cegar, tapar’, derivado de blind ‘ciego’. Se utiliza también como nombre para designar a un carro de combate. En el Diccionario de americanismo se recoge que en El Salvador se emplea en el argot policial para referirse a alguien torpe en aprender algo, mientras que en Venezuela se aplica a una persona económicamente solvente. Por su parte, en el DLE encontramos: en el terreno militar, la columna blindada -compuesta por gran número de carros de combate y tropas de infantería- y la división blindada -también denominada acorazada, compuesta fundamentalmente por carros de combate o tropas transportadas en vehículos blindados-; en el ámbito laboral, el contrato blindado, que es aquel que obliga a una indemnización sumamente elevada en caso de despido; y, más domésticamente, una puerta blindada es aquella colocada a la entrada de las casas reforzada por diversos sistemas de seguridad.

rojo.- Tiene su origen en el latín russus ‘rojo subido’ y se documenta por vez primera en español, con la forma roxo, en el libro del Génesis en la Biblia medieval romanceada (siglo XV). Como indica Corominas, es palabra ajena a la literatura medieval. Lo que entonces se empleaba era bermejo. Se dice de un color semejante a la sangre y que es el primero del espectro solar, así como del pigmento o colorante utilizados para obtenerlo. También se aplica al pelo rubio muy vivo; a la señal de ese mismo color en los semáforos que obliga a detenerse; al vino tinto o a una persona de ideología de izquierdas, especialmente si es comunista. En este sentido, en el ámbito iberoamericano se califica así en Colombia y en Honduras a un seguidor del Partido Liberal, mientras que en El Salvador se predica, con matiz despectivo, de un partidario del Frente Farabundo Martí. Durante la Guerra Civil española se denominaba así a los defensores de la legalidad republicana. La locución estar al rojo vivo denota un estado o situación de máxima tensión o excitación.

 La cita de hoy

“El aplauso es la droga más adictiva que existe”

 Kirk Douglas

 

El reto de la semana

¿Qué palabra vendría a calificar el tipo de senderos que habremos recorrido en nuestro paseo de hoy?

 (La respuesta, como siempre, en la página de ‘Los retos’)

Imagen: De Reynold Brown – http://www.movieposter.com/posters/archive/main/13/b70-6563, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=25030150