Tras caer en la cuenta de que ha pasado ya un año desde que nos asomamos al Tour de Francia, tiene a veces el paseante la sensación de que el tiempo transcurre últimamente tan deprisa como el descenso a tumba abierta de uno de los puertos de la carrera.

No hay que perderlo, pues, y ya que estamos aquí, aprovechemos para visitar de nuevo la ronda gala. Dando, eso sí, una vuelta de tuerca al tema, como corresponde al espíritu de nuestros paseos: Si en el anterior avistamos un perico, nos centraremos hoy en otros animales con alguna conexión con esta carrera centenaria.

Cinco de ellos -que todo aficionado al ciclismo reconocerá de inmediato y que, quienes no lo sean, podrán rastrear fácilmente en crónicas deportivas de hogaño o de antaño- conformarán, por lo tanto, las etapas de nuestro recorrido cicloturista de hoy.

araña.- Arácnido de abdomen abultado que segrega una sustancia viscosa en forma de hilo. Es también el nombre que recibe una pieza de la bicicleta cuya función es sujetar los platos de la biela –que juntos forman el componente propulsor de la transmisión de la bicicleta-. Puede ser parte de la biela o ser desmontable. Viene del latín aranĕa.

caimán.-Derivado del taíno kaimán, es un reptil de los ríos de América, parecido al cocodrilo pero más pequeño. También designa a quien actúa con disimulo y astucia para lograr sus propósitos. Era el sobrenombre de Bernard Hinault, cinco veces ganador del Tour quien, curiosamente, tenía otro apodo con nombre de animal: el ‘tejón’.

pájara.- Además de sus acepciones como hembra del pájaro –ave, especialmente de pequeño tamaño-, cometa, pajarita –figura de papel- o mujer astuta y sagaz, el DRAE incluye el sentido de bajón físico o desfallecimiento repentino que sufre un ciclista en el transcurso de una prueba y que le impide mantener el ritmo de la carrera.

escarabajo.-Procedente del latín vulgar scarabaius, sirve para denominar a un insecto coleóptero de patas robustas, hábil para desplazarse hacia arriba. Precisamente por esta característica, desde la década de los cincuenta del siglo pasado se denomina así a los ciclistas colombianos quienes por su físico resultan excelentes escaladores.

vampiro.- Murciélago de Sudamérica que se alimenta de sangre. Del francés vampire y este del alemán vampir. Se llama así a los equipos de la Unión Ciclista Internacional que realizan análisis a los deportistas para detectar compuestos sospechosos en su sangre o si han recibido alguna transfusión con nivel alto de glóbulos rojos.

 

La cita de hoy

“La vida es como montar en bicicleta: para mantener el equilibrio hay que seguir pedaleando”

Albert Einstein

 

El reto de la semana

¿Qué colorido y largo animal habría sido lógico encontrarnos en nuestro paseo de hoy?